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Descendiente de una familia de judíos portugueses, Catulle Mendès nace el 22 de
mayo de 1841 en Burdeos.
El profesor Jean Pierre Saidah de la Universidad de
Burdeos, a instancias nuestras, nos aclara el origen portugués de Mendès:
«Los etimologistas son
unánimes en afirmar que la unión de los dos vocablos góticos ermen,
inmenso, y gild, tribu, es el origen del patronímico "Hermenegildo", que
derivará con el tiempo en "Menendo" y cuya descendencia llevará en castellano el
apellido "Menéndez" y en portugués "Mendès". Los Mendès descienden de los
Sefarditas, grupo judaico de la península ibérica instalado allí siglos atrás y
que la Inquisición expulsa en 1497. Algunos encuentran refugio en el este de
Europa: Polonia o Rusia; otros optan por el sudeste de Francia: éstos son los
"marranos", judíos convertidos al catolicismo a la fuerza, los cuales fijan su
residencia en Aviñón, Bayona y Burdeos. En esta última ciudad, los antepasados
de Catulle se establecen como mercaderes de paños. Así pues, cuando en 1724 nace
Aaron Mendès, su destino está trazado, será mercader de telas como lo fue su
padre y como lo será su hijo Abraham, nacido del matrimonio con Rachel Esther
Gomès en 1752.
Ya en el siglo XIX, Isaac Junior Mendès se cosa con una goy (no judía),
Louise Seconde Castéra, con la que tuvo dos hijos: Judith y Abraham Tibulle.
Judith se casa con el banquero Mardochée Gomeèz-Vaez. En cuanto a Tibulle, se
dedica a los negocios, se casa y es entonces cuando nace Catulle.
Así pues es innegable el origen portugués de Mendès.»
Tras una infancia y una adolescencia en Toulouse, llega
a París en 1859 y enseguida se convierte en uno de los protegidos de Théophile
Gautier. Se da a conocer desde 1860 al fundar la Revue Fantaisiste en la
que colabora especialmente Villiers de L'Isle Adam. En 1863 publica su primera
antología de poemas, Philoméla. Como consecuencia de un viaje a Alemania
que lo deja fascinado, Catulle Mendès se alinea con ardor en el campo de los
defensores del compositor Richard Wagner.
Pronto se une al grupo de escritores que se reune
en casa de Leconte de Lisle: François Coppée, Léon Dierx y José María de Heredia
o Théodore de Banville especialmente son asiduos. Ha nacido El Parnaso, del que
Catulle Mendès será su historiador publicando más tarde La Légende du
Parnasse contemporain. Participa activamente a este respecto en la revista
colectiva Le Parnasse contemporain.
Mendés se casa con Judith Gautier, hija de
Théophile Gautier, en 1866. El matrimonio no durará mucho. Hacia 1869 Mendès se
irá a vivir con la compositora Augusta Holmès. Esta pareja tendrá cinco hijos
antes de separarse en 1886, tres de sus hijas son además el tema del famoso
cuadro de Auguste Renoir, las hijas de Catulle Mendès, actualmente en posesión
del Museo Metropolitano de Arte de Nueva York. Mendés se casará a continuación
con la poetisa Jeanne Nette, que será su última compañera.
El cuerpo sin vida de Catulle Mendès fue
descubierto el 7 de febrero de 1909 en el túnel de la línea ferroviaria cerca de
Saint-Germain-en-Laye, y aunque algunos biógrafos opinan que se suicidó, todo
parece apuntar a que se trató de un accidente ya que se cree que abrió la
portezuela de su vagón creyendo haber llegado a su destino y cayó a la vía,
siendo atropellado por el tren una vez que éste reanudó la marcha (Para más
información sobre este accidente hacer click
aquí)
Su obra es muy abundante, aunque en general ha
caído hoy en el olvido. Está considerado como el representante de un estilismo
fin de siglo, utilizando, no sin cierto preciosismo, un vocabulario rebuscado y
brillante. Los críticos de la época le reprochan ya una cierta superficialidad y
una manera bastante visible de seguir la moda al uso. Su poesía, con un perfume
decadente, era muy apreciada por Verlaine. Es igualmente autor de cortos relatos
eróticos.
Entre otras anécdotas se cuenta que fue Catulle
Mendès quién presentó el ocultisata Eliphas Lévi a Victor Hugo e intentó enrolar
a Guy de Maupassant en una logia masónica.
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