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El
horla y otros cuentos fantásticos
En la serie de relatos que contiene esta antología, publicados en su
mayoría en los periódicos Gil Blas y Gaulois, está
presente la locura. Escritos entre 1881 y 1890, en ellos se
describen situaciones extremas, irracionales, incomprensibles que tratan
de ser explicadas sin éxito por sus protagonistas. Este fracaso en la
búsqueda por la verdad o de una explicación lógica, les lleva
irremediablemente a perder la cordura de forma definitiva. A diferencia
de los relatos de horror, en estos cuentos prima el factor locura, lo
irracional, la neurosis, el miedo y la obsesión de la soledad. NOTA.- Los textos desde aquí vinculados, son producto de otras traducciones, independientes de las contenidas en el libro citado, por respeto a los legítimos derechos de traducción. Han sido realizadas especialmente para este sitio o bien establecidas a modo de enlaces, en ventanas independientes, a otras páginas web ajenas a este trabajo. |
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Sobre
el agua.- Un remero no puede
mover su barca ya que el ancla se ha enganchado. La imposibilidad de
levar el ancla lo obliga a pasar toda la noche en el río presa de unos
miedos irracionales. Cuando despunta el día es ayudado por otros
marineros y su pánico nocturno se justifica ante la sorpresa que les
depara el objeto que trababa el ancla . |
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Magnetismo.- Un grupo de amigos narra historias sobrenaturales. Uno de ellos, haciendo gala del un total escepticismo, cuenta dos casos que trata de racionalizar con argumentos no exentos de cierto cinismo. |
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¿Loco?.- Los celos, en su más amplia manifestación, pueden llevar a actos propios de un loco. |
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El
miedo.-Dos cuentos de fantasmas en este relato
donde se pretende definir el miedo como la sensación surgida de una
situación sobrenatural. |
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Cuento
de Navidad.- Una extraña
historia de una posesa que milagrosamente se cura de su mal ante los
atónitos ojos del escéptico médico del lugar. |
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El tío Judas.- Un día llegó a la aldea y se quedó a vivir con la mendiga. Dicen que era el Judío Errante. Allí finalizó sus días y su leyenda. |
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Aparición.-
La mujer, antaño fallecida, apareció de súbito
en la habitación pidiéndole desesperadamente que peinase su larga
cabellera negra. |
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¿El?.-
No teme a lo sobrenatural
porque no cree en ello, pero no soporta la soledad. Sabe que Él está
ahí aun cuando no lo vea. |
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La
mano.- Un juez describe, ante una audiencia femenina, el caso de un
inglés asesinado en extrañas circunstancias, no habiendo explicación
racional para el caso. |
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Misti.- Subtitulado Recuerdos de un soltero, narra el poder de sugestión que tienen algunas personas ante los vaticinios de ciertos individuos que se dicen adivinos, futurólogos o videntes. |
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La
cabellera-Un amante de las antigüedades
adquiere un mueble en un anticuario. En su interior descubre una
cabellera de mujer que acaba obsesionándolo y arrastrándolo a la
locura. |
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El
tic.- Un padre y su hija de
aspecto enfermizo, van a un balneario. Allí narran a un cliente asiduo
del mismo, las vicisitudes por las que han pasado y que han provocado un
tic nervioso al padre: un entierro prematuro de su hija. |
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Loco.-
El juez, que condena a
los asesinos se pregunta los motivos que lleva a estos a perpetrar
tamaños actos. Esta cuestión llega a obsesionarle de tal forma que la
locura va prendiendo en él hasta extremos inimaginables.
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El
horla.- Un ente, venido de
otro plano existencial, se introduce en su vida y en su persona. Lo posee, hasta el
extremo de arrastrarlo a la locura. Nadie le cree, pero él sabe que está
ahí y pretende destruirlo desesperadamente sin conseguirlo.
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El albergue.- Dos hombres quedan aislados por las nieves de la montaña en un albergue durante tres meses. Al cabo de unos días, uno de ellos sale de caza y no vuelve. La soledad hace que el otro se vuelva loco de atar. |
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La
muerta. (¿Fue un sueño?)- Su amante ha muerto.
La quería de tal modo que fue al cementerio durante la noche para darle
su último adiós. Pero hete aquí que los muertos se levantan de sus
tumbas y comienzan a escribir sus epitafios en las lápidas, sus
verdaderos epitafios. |
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La dormilona.-Reflexiones oníricas sobre el suicidio. |
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¿Quién sabe?.- De pronto los muebles toman vida y salen de la casa. Un día, paseando por Ruán, los encuentra en una tienda de antigüedades, pero el misterio permanecerá latente. lo que hoy llamaríamos un autor de best-sellers |